La especie
humana es la única de cuantas moran el planeta, que en lugar de adaptarse al
medio natural, se sirve de su inteligencia y tecnología para adaptar ese
medio a sus necesidades particulares. Se calcula que en los últimos 500 años
la actividad humana ha provocado la extinción de 816 especies, de las cuales
103 han desaparecido en el último siglo, con una tasa 50 veces superior al
ritmo natural.
A pesar de
todo algunas especies animales han sabido adaptarse a las nuevas condiciones
del medio, encontrando con frecuencia en el hombre un aliado que le
proporciona seguridad, cobijo y hasta alimento. Dentro de este grupo las
aves formarían sin lugar a dudas el apartado más numeroso, y al mismo tiempo
el más admirado por nosotros, por su elegancia, belleza, y sobre todo por
una cualidad única: su capacidad para el vuelo.
Sin
olvidar su condición de “aves salvajes”, presentamos aquí algunas de esas
aves, que han coexistido con el ser humano, proporcionándole a menudo
grandes beneficios y creando signos particulares de identidad en cortijos,
pueblos y ciudades, aunque en la actualidad no se encuentran libres de
amenazas.